"La técnica que proponemos es una reacción química fácilmente controlable y respetuosa con el medio ambiente, ya que no sólo separa el nitrato del agua, que habría de ser tratado más tarde, sino que lo convierte en algo inocuo, como es el nitrógeno", explica el científico del CSIC. De este modo, el catalizador, en presencia de un agente reductor, preferentemente hidrógeno, convierte los nitratos en nitrógeno sin generar ningún tipo de residuo.
La eficacia de la nueva técnica ha sido probada en el agua natural de un pozo del sur de Valencia con una alta concentración de nitratos (80 mg/l). El resultado ha sido que el catalizador logra eliminar el 60% de los nitratos presentes en el agua, lo que permite llegar tras 30 minutos de reacción a una concentración por debajo del límite legal establecido (50 mg/l), sin que se generen en el proceso nitritos ni amonio, como ocurría con otros catalizadores anteriores.
Para los investigadores del CSIC esta técnica puede tener además a priori un coste inferior al de las empleadas hasta el momento, ya que el único consumo es el hidrógeno. La reacción se hace a temperatura ambiente, lo que tampoco implica un gasto energético y, sobre todo, evita el problema de qué hacer con los residuos. Existe también la posibilidad de que esta técnica se incorpore a un sistema de depuración de aguas destinadas al consumo humano y actúe como complemento a todo el proceso de tratamiento.
Palomares destaca que "en estos momentos estamos buscando una empresa que se interese por la idea, construya una planta piloto donde probarla y en un año podamos lanzar esta técnica a gran escala".
Fuente: R+D CSIC